Marchas y contramarchas de un gobierno asincrónico
FUENTE: Tribuna de Periodistas (TDP).
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Fuente: TDP. |
Los analistas políticos argentinos debaten en estas horas
qué ocurre con un gobierno peronista que no es capaz de aprobar proyectos en el
Congreso ni de mostrar un mínimo grado de unidad y solidez. ¿Tanto ha cambiado
la Argentina?
Acaso la respuesta esté en el hecho de que, por primera vez,
existe un gobierno peronista débil. Esto no es a causa de la personalidad de
Alberto. El presidente no es una persona inexperta, carente de carácter o
dubitativa. Las causas son mucho más profundas y estructurales.
La Alianza de De La Rúa fue una unión que tenía al aparato
caudillista y clientelar tradicional de la vieja UCR como socio mayoritario y a
una corriente de renovación más principista, institucionalista y democrática,
centrada en el FREPASO, como socio minoritario. Eran dos espacios políticos a
simple vista amalgamados pero que, por dentro, se contradecían y entraban en
conflicto de forma desgarradora e ineludible. Cuando valores esenciales,
estructuras y prácticas cotidianas son disímiles, la incompatibilidad de
intereses se vuelve manifiesta e inquebrantable.